hace unos meses estuve en mi aaaaaaaalma máter porque me invitaron al Día del Egresado otra vez. al parecer no fueron suficientes mis consejos de la vez pasada de nunca darse de alta en el SAT. NO ES CIERTO SAT, LES DIJE QUE SÍ, QUE FUERAN RESPONSABLES. 😉😉😉😉😉😉😉.

ahora estuve en otro formato. hicieron algo similar a las Fuckup Nights pero de día y sin decir demasiado fuck up porque pues es la uni y eso. el chiste es que tienes 10 minutos y una presentación de 10 diapositivas para hablar sobre fracasos. COUNT ME IN. soy fan de contar mis experiencias y secretos (soy fan de mí misma 💁‍♀️).

cuando me invitaron y me dijeron que específicamente iba a tener que hablar de mis fracasos me dejaron pensando mucho. obviamente he fracasado mucho en la vida pero nunca he tenido un fracaso enorme. más bien todos han sido pequeños fracasos diarios que eventualmente se convierten en un fracaso grande. luego me doy cuenta de que fue un gran fracaso ya cuando lo veo en perspectiva.

hablé de Marker. la agencia a la que me invitaron unos amigos y donde después me adueñé de todo jeje. lo hicimos porque equissomoschavos. obviamente no sabíamos nada de la vida. todo lo hacíamos como podíamos y pensábamos que estaba bien. el primer golpe de realidad fue cuando Javi decidió irse. el segundo cuando Héctor también se fue.

lo que más recuerdo de esos años es que me divertía mucho. claro, había estrés, preocupaciones, frustración y enojos pero me divertí mucho más de lo que sufrí. y aunque era divertido y me la pasaba perfecto… ESO NO ES SUFICIENTE PARA VIVIR (lección importante). pero eso sí, si hubiera sabido que eran buenos tiempos, me habría tratado de divertir más. citando a Andy Bernard: I wish there was a way to know you’re in the good old days before you’ve actually left them.

hubo pasteles de papas, perritos y bebés

después todo se fue dando de formas extrañas hasta que todo realmente no fracasó pero sí fracasó. o sea, seguí con el trabajo pero, en realidad, ya no estaba pensando en que siguiera existiendo la empresa, más bien era algo que seguía haciendo mientras empezaba La Madriguera. así siguió el tiempo hasta que llegó un punto en el que tenía que decidir qué iba a pasar. ¿seguir o no seguir? decidí que no. dejé todo lo que estaba haciendo hasta ese momento -excepto La Madriguera, obvi- y me fui de vacaciones #trueMillennial #wanderlust #buyExperiencesNotThings.

y así terminó todo. muy anticlimáticamente.

en resumen, fue un fracaso que se cocinó como por 5 años… ¡que es un montón de tiempo! lo tricky de los fracasos es que muchas veces no te das cuenta de que estás fracasando. ignoras las señales. tratas de seguir. no te das cuenta. imagínense estar años trabajando en algo que está fracasando. qué perdida de tiempo, maldita sea.

en mi experiencia, si lo que estás haciendo no te emociona de ninguna forma, estás fracasando. si no estás aprendiendo absolutamente nada nuevo, estás fracasando. mis palabras finales de ese día fueron que no está tan mal fracasar. o sea, sí apesta, ¿no? pero pues ya… nadie aprendió nada de triunfar mil en la vida (¿o síiiiiiiiiiiiiiii?).

lo malo es que creo que todos sentimos presión por triunfar: encuentra el trabajo perfecto, ten la vida perfecta, ten amigos perfectos, toma fotos perfectas, ten el cuerpo perfecto, ve a lugares perfectos. y no hay lugar para errores. a nadie le gusta ver fracasos ni ser un perdedor ni contar historias de perdedores. obviamente, todo el tiempo te estás comparando con la mejor versión de las otras personas. al mismo tiempo, sólo muestras la mejor versión de ti. básicamente, nuestras vidas públicas son casi siempre una mentira.

por eso hay mucho confort en ser quien eres con las personas que te rodean. no tener que fingir. es bonito que tus personas cercanas sepan lo realmente perdedor que eres (gracias amigos que me apoyan aunque soy súper loser). pero es difícil superar esa barrera y aceptar que no siempre eres tan ganador como parece que lo eres. qué miedo, qué miedo mostrarte así.

hay algo terapéutico en compartir tus fracasos. cuando estuve en el Día del Egresado hasta me hicieron preguntas y también escuché los fracasos de otras personas, me sentí feliz porque pude superar esos fracasos. en realidad son cosas que deberíamos compartir más sin miedo a ser juzgados por perdedores (PORQUE TODOS LO SOMOS DE UNA U OTRA FORMA). el otro día estaba viendo Queer Eye y Karamo decía: failure is not the opposite of success, it’s part of it.

me gustaría nunca tener miedo a intentar cosas en donde pueda equivocarme otra vez… y aprender de eso. estoy en eso.

2 Thoughts to “fracasando💯”

  1. Yo no me di cuenta de lo “fracasada” que soy, hasta que abrí una cuenta en el tal LinkedIn. Resulta que todos los que conozco tienen empleos muy guay y “perfectos”; la pasan hablando de cuanto aman lo que hacen. Abrí esa cosa por una recomendación para buscar empleo (humanista desempleada con maestría), y pues salió peor: nuevamente descubrí que no servimos para el sector empresarial, o por lo menos no saben para qué servimos. Hasta para buscar empleo fracasé :/
    Pues nada, a seguir fracasando, por que del rock apenas y se sobrevive, aunque eso no le quita lo satisfactorio de amar lo que haces y ganar dinero por hacerlo.
    🙂

    1. Linkedin, lo odio jajaja. no hay nada como entrar ahí para sentirse completamente perdedora. pero está bien, no todas las personas tenemos que ser ganadoras ejecutivas. no todas las personas tenemos que ser ganadoras, punto. ojalá en algún momento todos pudiéramos vivir de lo que realmente nos gusta hacer 🙂

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