ahí tienen que estaba el sábado súper feliz porque fuimos a nadar y todo muy bonito, muy padre, muy veraniego. luego me comí una hamburguesa muy deliciosa y al final, como somos #chavos, decidimos ir a tomar algo.

como habíamos estado todo el día en el sol y no había tomado mucha agua, decidí pedir un té helado… el plan era que después me iba a tomar una cerveza.

luego llegaron unos amigos y estuvimos platicando, todo muy bien. en eso, me dieron ganas de ir al baño. me levanté, caminé al baño y no había papel. abrí la puerta para ver si había papel para secarse las manos, ¡y sí! fiufff. entonces me volví a meter al baño y

¡TERROR!

me había bajado Y NI ME HABÍA DADO CUENTAAAAA.

y ustedes dirán, ¿cómo es eso posible? ¡pues lo mismo me pregunto yo!

tengo una app en mi teléfono en donde llevo registro de mi periodo. que cómo me siento, que cuántos días me baja, etc. unos días antes de que tentativamente me baje, la app me manda una notificación. a partir de esa notificación ando cargando todo lo habido y por haber para protegerme, justamente, de estas situaciones.

un día antes había recibido la notificación y dije, al ratito…

después, como fuimos a nadar, puse todo en mi mochila Y SE ME OLVIDÓ PONER MI BOLSA MENSTRUACIONIL ADENTRO.

así que ahí me tienen, en el baño de un bar de mala muerte*, con papel limitado y, para mi mala suerte, con un vestido blanco. BLANCOOOO.

pero ahí no acaba la cosa.

como no me había dado cuenta de que me había bajado, tampoco me había dado cuenta de que mi vestido también estaba completamente manchado. ugh.

o sea que… estaba en el baño de un bar de mala muerte*, con papel limitado, con un vestido blanco manchado y me imagino que toda roja de sólo pensar cómo iba a enfrentar esa situación ante todas las personas del bar.

no sé, por más que he crecido y que ya me siento señora de mundo, feminista y yoloísta, cuando me mancho me siento como si estuviera en la secundaria otra vez.

cada vez que me mancho vuelvo otra vez a ese día en la secundaria en la que me pasé todo el día incómoda porque me había manchado y tenía miedo de que me pidieran que me quitara la sudadera de la cintura.

vuelvo también a ese día en la prepa en el que sentí que me había manchado sólo para pararme y confirmar que no sólo me había manchado, había dejado una silla amarilla llena de sangre (era de plástico, afortunadamente).

regreso al día en el camión en el que me urgía llegar a mi casa a cambiarme porque un mililitro más de sangre iba a ser fatal.

vuelvo a sentirme apenada, manchada y con cero idea de qué hacer.

así que, a mis 31 años, me volví a sentir de 14. durante 5 segundos me quedé paralizada en el baño. había varias opciones:

  • quedarme encerrada en el baño para siempre hasta morir. posibilidades de éxito: 10/10
  • quedarme encerrada en el baño hasta que alguien se diera cuenta de que no había regresado del baño y fuera a buscarme y me rescatara. posibilidades de éxito: 5/10
  • escribirle a mi novio por whatsapp pidiéndole que me consiguiera una toalla o algo para rescatarme. posibilidades de éxito: 10/10 pero qué pena ponerlo en esa situación aunque él no hubiera tenido problema
  • improvisar. posibilidades de éxito: 1/10

¿adivinen cuál elegí? improvisar, obviamente.

mensaje en el baño del bar de mala muerte*

así que con las toallas para secarse las manos improvisé algo (que obviamente sólo funciona unos minutos). salí del baño y lavé mi vestido esperando que nadie entrara y se preguntara por qué estaba lavando mi vestido. afortunadamente es un vestido holgado y pude lavarlo sin tener que quitármelo ni nada.

y seguro ustedes se siguen preguntando, ¿por qué no pediste ayuda? POR TONTA, AMIGOS, POR TONTA. está en mi adn, gracias.

en fin, terminé de lavar mi vestido. la verdad no sé cuánto tiempo me tardé pero cuando salí, obviamente pensé que todo mundo me iba a ver. la verdad es que no, como aprendí en Cringeworty, nadie se fija en ti, así como tú no te fijas en los demás.

me senté con todo el miedo del mundo y me quedé ahí. incómoda, pensando qué iba a pasar cuando me parara. pensando si mi vestido iba a estar manchado otra vez… o la silla. o quizás iba a caminar y se iba a caer el papel. todo pasó por mi mente.

y seguro otra vez se están preguntando, ¿POR QUÉ NO DIJISTE NADA PARA YA IRTE A TU CASA Y DEJAR DE SUFRIR? POR TONTA, OTRA VEZ. gracias.

el caso es que los demás terminaron de tomar lo que estaban tomando y afortunadamente, quisieron ir a otro lugar. esta era mi oportunidad para zafarme y huir.

antes de irnos otra vez, hubo una parada técnica en el baño. yo dije: voy al baño. mi novio se me quedó viendo y SE ATREVIÓ a decirme: ¿OTRA VEZ? #atrevido.

fuimos al baño y le dije que me acababa de bajar y que me sentía mal. y él entendió por qué había estado toda callada y por qué no había querido tomar nada más. resulta que pensó que me sentía mal del estómago o algo por la hamburguesa que habíamos comido antes. o sea, todo mal conmigo por no decirle nada.

total que TODAVÍA TENÍAMOS QUE LLEGAR A CASA. esto implicaba tomar transporte público y caminar. pero no había otra opción. en mi mente sólo estaba pensando en que ya quería llegar a la casa a cambiarme INMEDIATAMENTE.

en el camión hubo momentos en los que quise llorar porque ash. luego seguí pensando y no sé, fue como… bueno, ¿y si me ven manchada? pues no pasa nada. la verdad igual y sí me iban a ver como 👀. pero de ahí no pasa.

pero por más que quiero ser madura y no preocuparme y pensar en que menstruar es completamente normal, NO PUEDO. han sido demasiados años de pensar en una forma. y no entiendo por qué, la verdad. nadie habla de eso y en los comerciales el líquido que le ponen a las toallas es azul. ¿POR?

pero pues ya, aquí está mi granito de arena para que hablar de mancharnos y preocuparnos y tratar de vivir una vida normal mientras estamos en nuestros días se vuelva un poco más normal.

lo dudé un poco antes de escribir esto pero al final, pues it’s my party and i cry if i want to, ¿no? espero que lo hayan disfrutado y que también me compartan sus historias de terror.

pd. mi amiga Carmen de Bajo la Carpa Roja habla sobre menstruación súper normal y súper bonito, como debería de ser jaja. les encargo que lean su blog.

*no es cierto, no era un bar de mala muerte, sólo era para darle más dramatismo a la historia.

2 thoughts on “historia de terror

  1. jajajajaja monkis morí de risa y stressssss mientras leía esto jajaja cuando leí que estabas lavando tu vestido, te imagine frente al espejo del bar en calzones jajajaja calzones manchados para acabarla de amorlar jajaja, “amolar” es como de mi abuelita QED jaja… pero que bueno que aclaraste que el vestido era holgado y todo regreso en la medida de lo posible a la normalidad.

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